En un sector emergente como es el de la biomasa, desde AEMA S.L. hemos apostado por trabajar con , expertos en calderas de pellets de pequeña y mediana potencia.
El pellet está constituido al 100% de madera natural, virutas y serrín. La materia prima sin tratar se tritura y compacta a presiones altas sin adicción de aglutinantes. Este tipo de proceso garantiza un combustible limpio con una humedad residual reducida y un poder calorífico elevado. Además, la materia prima del pellet, la madera, proviene principalmente de zonas locales o nacionales estando disponible en grandes cantidades durante todo el año. El precio de este tipo de combustible no depende, como si ocurre con los combustibles fósiles, de las fluctuaciones económicas e influencias políticas internacionales.
Decidirse por una calefacción de pellets hoy en día es decidirse por una inversión garantizada para los próximos años. Con total independencia de los combustibles fósiles, altamente contaminantes y cada día más caros, el pellet es la alternativa más conveniente y comprometida con el medio ambiente. La automatización completa de su forma de trabajo ofrece un alto grado de confort al consumidor final, que verá como su factura de combustible disminuye considerablemente y aumenta su aportación a la protección del medioambiente.
Desde AEMA S.L. ofrecemos a nuestros clientes instaladores servicio completo de suministro, asesoramiento y servicio de puesta en marcha y post venta, siempre con el apoyo de los técnicos de Biotech para aportar tranquilidad a las primeras instalaciones que se realicen.
Calefacción por pellets
Con una instalación BIOTECH su inversión está asegurada a largo plazo ya que usted podrá seleccionar libremente a sus proveedores de pellets según sus criterios. El reconocimiento automático del combustible permite que la caldera se adapte automáticamente a las diferentes calidades del mismo.
Sonda LAMBDA
Los equipos BIOTECH cuentan con una sonda LAMBDA, dispositivo que continuamente proporciona datos de la salida de humos generados en la combustión. Su acción combinada con la de sensores de aire también incluidos en la caldera permiten entender la naturaleza del combustible. Las características del combustible serán reconocidas automáticamente (porcentaje de polvo, dimensiones de pellets, etc...) con ajustes óptimos en los parámetros de combustión. Por lo tanto pueden conseguirse rendimientos altos y valores reducidos de emisiones.
Una solución limpia
Según el tipo de pellet, sería necesario vaciar la caja de ceniza desde cada 2.000 kg hasta 4.000 kg. combustionados, es decir el vaciado se realizaría aproximadamente un par de veces al año. Entre otras ventajas el quemador y el intercambiador incorporan un sistema de limpieza automática. |